E timológicamente Bakio significa “lugar de paz”. Y desde luego, hace honor a ese apelativo. Situado a escasa media hora de Bilbao tomando la autovía dirección Mungia, este pequeño pueblo de la costa de Bizkaia, con menos de 3.000 habitantes en invierno, constituye un destino perfecto para los que buscan escapar del mundanal ruido y relajarse paseando junto al mar. Pero no sólo destacamos su estupendo paseo marítimo, sino también la suculenta oferta hostelera, que hará las delicias de todos los visitantes. Te presentamos tres: Birjilanda, local acogedor en el puerto donde degustar sabrosos platos locales; el Doniene, que es la mejor cafetería del mundo para desayunar; y en lo alto del monte Eneperi, a la salida del pueblo dirección Bermeo, el excelente restaurante del mismo nombre. Como anécdota, en él celebramos mi marido y yo el banquete de nuestra boda, y superó la prueba con nota. Desde este restaurante poseemos además unas vistas privilegiadas a uno de los enclaves más...
El profesor nos ha otorgado libertad absoluta para comentar este texto desde cualquier punto de vista. Los comentarios de los planos fonológico, sintáctico y morfológico, por el tiempo que llevo sin practicarlos, pueden quizá quedar un poco idem, es decir, planos, sin profundidad, algo desnudos y avergonzados. Así que procedo a un acercamiento más sensorial. Cojo el texto entre las manos y lo siento suave… posee ciertos ecos autobiográficos que incitan a las palabras a pegarse en mis dedos. Me resulta fácil identificarme (con salud, gracias a Dios) con ese exdirectivo que colgó los hábitos empresariales y se encontró en las aulas de filología con la autora del artículo. Por ahí se produce el anclaje. La autora evidentemente no podía saber que cuatro años y medio después de haberlo escrito, su artículo se posaría sobre una madre de adolescentes exprogramadora de JAVA, que comparte aula de Máster con veinteañeros. El anclaje es importante. La significatividad. En el aula es f...
Utilizando el contenido de la actividad de recomendación lectora, propondría a mis alumnos y alumnas, leer el primer capítulo del libro “El hijo del traidor”, de la saga “El sendero del guardabosques”, de Pedro Urvi. Esta actividad tiene dos partes: Tertulia dialógica sobre ese primer capítulo. Cada uno ha subrayado algo que le ha llamado la atención y en clase lo comparte con sus compañeros diciendo por qué. Esto es lo que llamo una actividad Mcguffin, expresión acuñada por Alfred Hitchcock para referirse a una excusa argumental. Por ejemplo, ese objeto que los actores buscan durante todo el film, y que no tiene importancia en sí mismo, pero sirve para hacer viajar al espectador por la trama de la película. De la misma forma, los fragmentos que les llaman la atención son excusas para que fluya la conversación, para que profundicen y conecten esas ideas con sus situaciones cotidianas y, en definitiva, para que se establezca una comunicación real entre ellos y se trabaje eficazmen...
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